English | French | Español | Deutch

Escuela para Padres

El objetivo de la donación para este proyecto es €10.000
5% Donado/€9.500 Para Objetivo
Dona Ahora

Programa Escuela para Padres

ANTECEDENTES:

El programa EarlyBird es un programa de intervención temprana psico-educativo para los padres de niños con trastorno del espectro autista (TEA). Su objetivo es proporcionar a los padres con habilidades para aumentar la comunicación de sus hijos y manejar el comportamiento desafiante utilizando técnicas conductuales.

“Por primera vez, una terapia dirigida exclusivamente a formar a los progenitores demuestra mejoras a largo plazo en niños con este trastorno”

A diferencia del enfoque tradicional, la terapia consiste en formar a los padres para que puedan desarrollar las habilidades sociales de sus hijos.

MÉTODO:

Dos estudios relacionados entre sí examinó el acceso al programa EarlyBird y las barreras que pueden afectar a la absorción.

El estudio 1 investigaron que accedieron al programa EarlyBird, y qué factores influyeron en esta decisión.

El estudio 2 fue una investigación cualitativa que se centró en las barreras a la captación de los grupos minoritarios étnicos en Nueva Zelanda.

El protocolo consta de seis fases:

  • En primer lugar, los padres crean espacios de atención compartida con el niño.
  • En una segunda etapa, utilizan respuestas centradas en el interés del pequeño y evitan cualquier comentario en forma de demanda.
  • Posteriormente, adaptan su lenguaje a las competencias lingüísticas del niño para facilitar su comprensión.
  • En una cuarta fase, consolidan la comprensión verbal del niño usando rimas repetitivas, frases frecuentes y juegos habituales.
  • En la quinta etapa, emplean pausas o cometen errores intencionados en su lenguaje para que fuera el niño quien los corrigiera, potenciando así sus funciones comunicativas.
  • En la última fase de consolidación, trabajaron para expandir y enriquecer el vocabulario del niño.

Resultados muy prometedores a largo plazo

Durante los primeros doce meses, los investigadores ya detectaron mejoras, pero la verdadera sorpresa llegó en la visita de seguimiento al cabo de seis años. Mientras que en el grupo control la proporción de niños con autismo severo había aumentado del 50% al 63%, en el grupo de familias que recibieron la formación el porcentaje se redujo del 55% al 46%.